Twittero Uruguayo
Uno de los hombres más lindos y parecidos a mí en el sexo que conocí a través de Twitter fue J, un morocho uruguayo de un metro ochenta, de cuerpo bien formado, cabello muy corto y mucha onda. Canchero. Simpático. Mirada intensa. Cordial. Inteligente. ¡Un bom-bo-na-zo, chicas! En ese momento J tenía 35 años y yo casi 40.
Recuerdo claramente la noche en que me llegó su primer mensaje.
Recuerdo claramente la noche en que me llegó su primer mensaje.
- En mi vida vi una mujer más linda...! Sos hipnótica.
Fui a su perfil y dije "wowwww". Miré todas las fotos que había. No podía parar. Era divino.
J vive en Uruguay, su país natal, pero por su trabajo hace continuamente viajes a la Argentina y después de tantas charlas y de tanta ida y vuelta de selfie no podíamos dejar de vernos.
No le costó mucho insistir. No había respondido a tiempo porque estaba stalkeando su cuenta y me colgué con eso. J siguió:
Nos encontramos, con ese caballero y chico malo a la vez lleno de sensualidad, en un departamento que la empresa tiene en San Telmo. Por fin tenía enfrente mío al bombón uruguayo. Dos amplias sonrisas se saludaron con un beso en la boca y tomados de la mano, felices por el encuentro tan esperado, subimos.
J me sacó la ropa lentamente y yo hice lo mismo con él. Me besaba el cuello y me sacaba la camisa. Me daba cachetazos en las tetas y nos íbamos calentando cada vez más.
J vive en Uruguay, su país natal, pero por su trabajo hace continuamente viajes a la Argentina y después de tantas charlas y de tanta ida y vuelta de selfie no podíamos dejar de vernos.
No le costó mucho insistir. No había respondido a tiempo porque estaba stalkeando su cuenta y me colgué con eso. J siguió:
- Bueno, veo que no contestás mensajes privados y como no me gusta molestar, te saludo, que tengas buenas noches...
No supe qué hacer. Pero tampoco se la iba a hacer tan fácil aunque valía la pena.
Al otro día, sola con mi computadora mientras almorzaba me acordé de él. Fui a la bandeja de mensajes, lo busqué, abrí la ventana y le pedí disculpas por ser descortés. "Son muchos los mensajes que llegan y no llego a responder porque van quedando cada vez mas abajo y los pierdo. Perdón y gracias por semejante piropo". Inmediatamente J me respondió y así fuimos entablando una charla. Me contó acerca de su vida, de su trabajo y me preguntó por la mía. Cuando me dijo que vivía en Uruguay dije "ufa" pensé que estaba perdiendo el tiempo porque, está bien que me guste mucho el sexo y el pibe estaba para el crimen, pero tampoco me iba a tomar un avión para echarme un polvo...
La charla fluía y J me contó que la empresa donde trabaja lo envía varias veces al año a la Argentina y que para él Buenos Aires no era un lugar inaccesible si yo aceptara tomar algo con él.
De a poco fuimos pegando onda, como se dice. Yo le gustaba, él me gustaba a mí y chatear con J era una linda costumbre que tenía todas las noches. Eso hacía que mis ganas de tenerlo se acrecentaran cada vez más.
Seducir es su especialidad. Y tiene con qué. Aún detrás de un teclado. Cada palabra que decía me iba atrapando y todos los días rogaba que me dijera que venía a Buenos Aires.
Tímidamente fueron llegando los palitos, palos y palazos hasta que nos confesamos la verdad: NOS QUERÍAMOS COGER. Feliz coincidencia. Las charlas fueron levantando temperatura y las fotos iban y venían calentando cada vez más las ganas de matarnos.
Pasó un poco más de tres meses hasta que por fin un día J me dijo que le habían dado fecha para volver a Buenos Aires. La ansiedad y las ganas de tocarnos nos sobrepasaban. Habíamos planeado tanto nuestro encuentro que estaba nerviosa como si hubiera sido la primera vez que veía a un hombre que me gustaba y me calentaba de esa manera.
A mí los tipos románticos, caballeros y con detalles casi gay me la bajan a morir. Prefiero que sean tipos más relajados y cancheros. Me seducen más. J era todo en la medida justa. Me gustaba mucho su cuerpo. Me calentaba su manera de mirarme, de hablarme, de tocarme.
Nos encontramos, con ese caballero y chico malo a la vez lleno de sensualidad, en un departamento que la empresa tiene en San Telmo. Por fin tenía enfrente mío al bombón uruguayo. Dos amplias sonrisas se saludaron con un beso en la boca y tomados de la mano, felices por el encuentro tan esperado, subimos.
MIREN A J, CHICAS!💗
J me sacó la ropa lentamente y yo hice lo mismo con él. Me besaba el cuello y me sacaba la camisa. Me daba cachetazos en las tetas y nos íbamos calentando cada vez más.
- Despertame la pija con besos, quiero sentir como va creciendo en tu boca, vení, arrodillate...
- Agarrame del cuello - le pedí
- Callate puta! Que te la vas a tragar toda. Ni una gota me derrames, eh. Ni una sola. Ni una!
Me metí la pija entera en la boca, tan grande como era y empecé a sentir como iba creciendo y poniéndose cada vez más dura, J tiene la pija enorme y era tan rica como lo imaginé todo ese tiempo. Atragantada y sin aire tragándomela toda, lo escuchaba decir "ESA ES MI PUTITA". Los huevos cargados de leche me golpeaban la pera. Así le gustaba hacerme chupar, obligándome a arcadas constantes.
- No te voy a avisar. Cuando yo quiera me voy a descargar en tu garganta, directo al esófago...
Me agarraba fuerte del pelo y me cogía violentamente la garganta, intercalando cachetazos entre las embestidas. Era mi macho y yo su puta, bombeando de pija mi garganta como si fuera un pedazo de carne. "PAJEATE MIENTRAS TE COJO LA CARA", me ordenó...y obedecí. Empecé a abrirme los labios y frotar aceleradamente mi clítoris para ir lentamente metiéndome los dedos como J lo pidió.
"METETE ESTO EN EL CULO" me dijo...
Una vez cumplido su pedido me puso otra vez en el piso de rodillas a chuparle la pija, hasta que en un momento me sacó la pija de la boca y de los pelos me hundió la cara en los huevos.
Mientras lo chupaba intenté acomodarme el dildo y no me lo permitió. Me apretó de los hombros y me dijo: "TODAVÍA NO PUTITA, DEL CULO ME VOY A ENCARGAR DESPUÉS CUANDO YO DIGA"
J me daba cachetazos y me hacía chuparle los huevos, no me dejaba volver a la pija.
"PEDIMELÁ PUTA. IMPLORÁ POR ESTA VERGA". Le pedía por favor que me dejara chuparle la pija, me la sacaba de la boca y me daba cachetazos con la verga. Le pedía por favor que me violara la concha y el orto hasta desgarrarme.
- No putita, no te la voy a hacer tan fácil. Te voy a dar tu primera dosis de leche en la boca.
Me tiró del pelo sin piedad, como si fuera la correa de un perro, me apartó de la pija lo suficiente y explotó en mi cara. Me empujó contra el piso y me dijo "AHORA SI LA VAS A CHUPAR. TE LA VAS A TOMAR TODA COMO UNA PERRITA OBEDIENTE. ME VAS A LIMPIAR DESDE AHI, DESDE TU LUGAR, TODA LA PIJA"
Le dejé la pija limpia y lista para otro round. Le pedí que me dejara seguir chupando y me dijo que no, que ahora le tocaba a él.
Me agarró del pelo y me arrastró hasta la cama boca abajo. Descargó su mano contra la cola con una palmada fuerte y de un tirón me arrancó la tanga desgarrándola en jirones.
Jirones que usó para atarme las manos en la espalda. Me amordazó con su calzoncillo, haciéndolo un bollo y metiéndomelo en la boca como pudo. Me dió una cachetada y me abrió las piernas con brusquedad. Me escupió la concha y se hundió entre mis piernas. Pasó la lengua de arriba hacia abajo, primero superficialmente y después más profundo, frotando los dedos, yo sentía que necesitaba que me metiera la pija de una vez por todas. Estaba desesperada por él. Recorría el borde de los labios que brillaban de la excitación, me hacía sentir el filo de los dientes en la carne viva del clítoris excitado y expuesto.
Allí se detuvo y jugó un largo rato con los dedos y la lengua. Invitaba al culo que no ponía resistencia a la lengua de J. Tentaba a mi culo. Lo escupió y me metió la lengua. Mi culo se dejaba violar por su lengua fuerte y caliente. Me lo chupó todo. Me lo devoró como si me besara la boca. Lo penetró violándolo con la lengua mientras deslizaba dos dedos en la concha que me hervía. Le rogaba que no parara "TE VOY A HACER MIERDA. SABELO". Me pajeaba con los dedos y me violaba el culo con la lengua en perfecta sincronía.
Me sacó el calzoncillo de la boca y me metió la pija. Sus huevos pesados chapoteaban sobre mis labios hinchados y temblorosos igual que los de la concha. Me pellizcaba los pezones y me hacía sentir el rigor de un macho que sabe dominar a puro placer. Bajó por mi abdomen y volvió a internarse entre mis piernas chupándome la concha "VAS A ACABAR? VAS A GRITAR FUERTE MI PUTA?" me preguntaba entre dientes logrando mi primer orgasmo.
J me estremecía. Su piel. Su barba crecida me raspaba y excitaba. Increíblemente, si se puede lograr, me secó la concha empapada absorbiendo todo lo que acabé.
Nunca me soltó las muñecas, giró mi cuerpo sobre la cama y me abrió las piernas. Me chupó el culo y me lo escupió. Se frotó la pija con la mano llena de saliva y apoyó su pija enorme y dura. Cuando tuve la cabeza de la pija adentro, dejó caer todo el peso de su cuerpo y me penetró por completo. Maravillosa sensación de sentir su calor, su peso y su respiración en la nuca. J bombeaba enloquecido "ESTO TE GUSTA, PUTA? VIOLENTO QUERÍAS?" Sí, era como lo habíamos fantaseado tantas veces durante esos meses. J me cogía duro, fuerte y violento.
Me sacó violentamente la pija del culo y me la llevó a la boca. Se sentó delante mío con una pierna a cada lado de mi cuerpo y de los pelos me tiró la cabeza para atrás "CHUPA!" ordenó y con la cabeza en el aire sostenida de los pelos por él, le chupé la pija fanáticamente.
De los pelos me hizo girar y quedé boca arriba, arrodillado con una pierna a cada lado de mi cara se pajeó. "ABRi LA BOCA!", me dijo, y en pocos segundos escuché los jadeos fuertes e intensos de J , su leche caliente y espesa me inundaba la cara. La sentía recorrer mis mejillas, la comisura de mis labios...los dedos de J levantaban la leche y me la metían en la boca. Se me puso a la par y nos besamos hasta desgastarnos los labios. Había sido maravilloso. J no me había defraudado, era la bestia sexual que yo imaginaba y cumplió con todo lo que me había prometido. Darme placer, hacerme gozar, provocarme múltiples orgasmos, dominarme, ser mi macho y hacerme su puta...
Jirones que usó para atarme las manos en la espalda. Me amordazó con su calzoncillo, haciéndolo un bollo y metiéndomelo en la boca como pudo. Me dió una cachetada y me abrió las piernas con brusquedad. Me escupió la concha y se hundió entre mis piernas. Pasó la lengua de arriba hacia abajo, primero superficialmente y después más profundo, frotando los dedos, yo sentía que necesitaba que me metiera la pija de una vez por todas. Estaba desesperada por él. Recorría el borde de los labios que brillaban de la excitación, me hacía sentir el filo de los dientes en la carne viva del clítoris excitado y expuesto.
Allí se detuvo y jugó un largo rato con los dedos y la lengua. Invitaba al culo que no ponía resistencia a la lengua de J. Tentaba a mi culo. Lo escupió y me metió la lengua. Mi culo se dejaba violar por su lengua fuerte y caliente. Me lo chupó todo. Me lo devoró como si me besara la boca. Lo penetró violándolo con la lengua mientras deslizaba dos dedos en la concha que me hervía. Le rogaba que no parara "TE VOY A HACER MIERDA. SABELO". Me pajeaba con los dedos y me violaba el culo con la lengua en perfecta sincronía.
Me sacó el calzoncillo de la boca y me metió la pija. Sus huevos pesados chapoteaban sobre mis labios hinchados y temblorosos igual que los de la concha. Me pellizcaba los pezones y me hacía sentir el rigor de un macho que sabe dominar a puro placer. Bajó por mi abdomen y volvió a internarse entre mis piernas chupándome la concha "VAS A ACABAR? VAS A GRITAR FUERTE MI PUTA?" me preguntaba entre dientes logrando mi primer orgasmo.
J me estremecía. Su piel. Su barba crecida me raspaba y excitaba. Increíblemente, si se puede lograr, me secó la concha empapada absorbiendo todo lo que acabé.
Nunca me soltó las muñecas, giró mi cuerpo sobre la cama y me abrió las piernas. Me chupó el culo y me lo escupió. Se frotó la pija con la mano llena de saliva y apoyó su pija enorme y dura. Cuando tuve la cabeza de la pija adentro, dejó caer todo el peso de su cuerpo y me penetró por completo. Maravillosa sensación de sentir su calor, su peso y su respiración en la nuca. J bombeaba enloquecido "ESTO TE GUSTA, PUTA? VIOLENTO QUERÍAS?" Sí, era como lo habíamos fantaseado tantas veces durante esos meses. J me cogía duro, fuerte y violento.
Me sacó violentamente la pija del culo y me la llevó a la boca. Se sentó delante mío con una pierna a cada lado de mi cuerpo y de los pelos me tiró la cabeza para atrás "CHUPA!" ordenó y con la cabeza en el aire sostenida de los pelos por él, le chupé la pija fanáticamente.
De los pelos me hizo girar y quedé boca arriba, arrodillado con una pierna a cada lado de mi cara se pajeó. "ABRi LA BOCA!", me dijo, y en pocos segundos escuché los jadeos fuertes e intensos de J , su leche caliente y espesa me inundaba la cara. La sentía recorrer mis mejillas, la comisura de mis labios...los dedos de J levantaban la leche y me la metían en la boca. Se me puso a la par y nos besamos hasta desgastarnos los labios. Había sido maravilloso. J no me había defraudado, era la bestia sexual que yo imaginaba y cumplió con todo lo que me había prometido. Darme placer, hacerme gozar, provocarme múltiples orgasmos, dominarme, ser mi macho y hacerme su puta...
Los vídeos que J intentó pasarme para que vieran alguna de las TERRIBLES garchadas que me pegó son demasiado pesados y no pude adjuntarlos. De todos modos les dejo un regalo con otro chico que ustedes ya conocen
Kisses! 💋




Lo leo y lo revivo una y otra vez.
ResponderBorrarMe erizo de recordar tus labios sobre mi piel.
J.
Repaso esta historia y es imposible no sentirme excitada y deseosa de tu cuerpo. Cada centímetro de mi piel tiene memoria. No hay manera que no pueda sentirte respirando en mi cuello. Que sepan todas que sos el hombre más fantástico que conocí...
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