Golden Shower

J, el tuitero uruguayo, fue de los hombres más hermosamente perversos que pasaron por mi vida. El que más huellas dejó en mi cuerpo. Esa mezcla perfecta de hombre y animal. Macho y bestia. Hombre de mirada fuerte y presencia imponente. Dominante. Morboso. Activo y maravillosamente sexual. 
J sabe tratar como nadie a una mujer adicta al sexo y siempre dispuesta a ser objeto de su hombre. Creo que ese es mi arma de seducción. Creo que los hombres que vuelven a mí una y otra vez es porque se vuelven locos por lo fanática del sexo que soy y de mi entrega total y absoluta al placer de ellos. La única manera de hacerme gozar y provocarme orgasmos uno tras otro, es hacerme notar que están gozando de mí. Que se vuelven locos por el demonio de la puta que llevo adentro. Me calienta y me motiva ser tratada como un objeto. Sentirme una puta violada y manoseada. No quiero caricias. Sólo quiero sentir tus manos abusando de mi cuerpo. Manoseando. Metiendo dedos mirándome perversamente a la cara. 
El 90% de las mujeres de Twitter que me odian, me odian por esto. Por ser libre de hacerme coger como se me canta. De proclamar a los hombres como la octava maravilla del mundo. Necesito de ustedes. De su fuerza. De su deseo. De su perversión y de esa manera maravillosa que tienen de sentir con la pija. Algunos se ponen muy pelotudos para la vida, pero cogerlos es hermoso. Aunque soy de las que prefiere, SIEMPRE, sentirse cogida. ¿Viste que hay gente que dice que un hombre bien cogido está siempre feliz y de buen humor? Bueno, esa es mi parte masculina. Necesito sentirme bien cogida. Necesito sentir que te doy placer. Que te encanta como te chupo la pija o que goce tanto del sexo anal. Me encanta que me demuestres que te gusta mucho que te pida la leche en la boca y que disfrutes de verme saborearla. 
"Sos un asco. Das asco" me dijo sin mencionarme una de las cornudas de Twitter. Me río. Mucho. Porque lo que odian es que viva mi sexualidad libremente y sin prejuicios. Envidian mi mente, amplia e inteligente. ¿Te da asco verme tan puta? A tu novio le encanta que sea BIEN puta. A tu novio le encantó pasar por este cuerpo y, asumí, y mentalizate cuando le chupás la pija, que también se la chupé yo. Así te doy un poquito más de asco y te resignás de una vez por todas. Si vivir libre de prejuicios y disfrutar plenamente del sexo es ser una puta, entonces soy putísima, chicas...No me jode lo que ustedes digan.

Después de varios meses de mi primera vez con J, sólo teníamos contacto por whatsApp. Deseaba todos los días que volviera a Buenos Aires porque nuestros encuentros habían sido maravillosos, siempre. Sabía llevarme al límite. Conocía mis debilidades como si hubiéramos estado juntos toda la vida. Había quedado enamorada de su maravillosa manera de cogerme y someterme a sus más sucias y morbosas perversiones. Me dejaba llevar. Como lo hago siempre. Pero J era especial. El amante perfecto. Dueño de un físico que me calentaba de sólo verlo. Sin la obsesión por la depilación que tienen los pibes de hoy. Pijudo. De un peso justo para sentir encima. De manos perfectas para presionar mi cuello mientras me cogía o la nuca mientras, atragantada, le chupaba la pija hasta hacerlo acabar. Chupa la concha como nadie. Se apasiona. Se dedica a provocar que tu cuerpo se retuerza hasta quedar enredada en vos misma.
Llegó ese día en que J volvió a Buenos Aires por trabajo. Cuando me lo dijo sentí que tocaba el cielo con las manos. Era tanto lo que provocaba en mí que lo desee cada minuto desde que habíamos cogido por última vez.

San Telmo era el barrio donde paraba cada vez que le tocaba vivir por unos días en Argentina. San Telmo era el lugar donde yo amaba pasar esos días. Él es el hombre perfecto. Caballero, educado, gentil, halagador, cortés...cuando tenía que serlo. Y es un perverso, degenerado, hijo de puta cuando tiene ganas de coger. La perfección en un solo envase masculino. Obsesionado por el placer. Detallista. Contenedor. Largos minutos bombeando, pausas sin dejar de provocar placer...¡Maravilloso! Me excita el sólo hecho de recordarlo....


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