Para compartir con ellas
Nada seduce más a nuestros hombres que una chupada de pija inolvidable. Nada los mantiene más felices. He escuchado a algunos hombres decir que prefieren mil veces una buena mamada que coger. Algunas mujeres aceptamos el desafío. Otras se niegan con la excusa del "yo también tengo que gozar". Basadas en la ridícula comparación de igualdad entre ellos y nosotras. El sexo nada tiene que ver con la igualdad de derechos sociales. Jamás fuimos ni seremos iguales. Ellos están por encima de nosotras. Siempre. Algunas lo niegan pero lo saben. Algunas están convencidas de que somos iguales. Algunas aceptamos la superioridad de los hombres y somos felices con eso.
Te banco cuando creés que todos tenemos los mismos derechos. Que es injusto que ganen más dinero haciendo el mismo trabajo y toda la huevada del puto patriarcado con el que te llenan horas de televisión y debates sin sentido. Okay. Igualdad en derechos. Vamos por ahí. Pero reconozcan de una vez que no somos iguales. Reconozcan que ellos y nosotras somos muy distintos.
Mi alma de geisha me hizo desde siempre priorizar el placer de los hombres por encima del mío. Para un hombre bien cogido siempre vas a ser prioridad. Siempre te va a buscar. Siempre te va a admirar. Siempre te va a cuidar. Siempre te va a valorar. Dejemos de lado el amor, la familia, los principios y todo lo que se te está cruzando por la cabeza. En este momento no importa porque yo estoy hablando de sexo. Pura y exclusivamente de sexo.
¿Qué te hace dudar de que lo hombres aman que le adoren la pija?. Es el poder más grande que tienen. Todo les pasa la pija. Los mueve, los incentiva, los mantiene activos. La pija no es un órgano más. La pija no se chupa sin ganas y como si estuvieras haciendo un favor a tu hombre. La pija se adora casi como un objeto de veneración. Tenés que acercarte a ella colocándote entre sus piernas de manera que desde tu lugar puedas verla en todo su esplendor y al fondo veas su cara para poder mirarlo a los ojos. Es fundamental esa conexión. Cuando la tengas en las manos, acariciala, olela, pasátela por la cara, disfrutala. Que tu expresión sea de amor por esa pija que tenés tan cerca. Respirá cerca de ella. Que tu macho sienta el calor de tu aliento en la verga. Tímidamente sacá la lengua y pasala desde los huevos hacia arriba. Cuando llegues a la punta dale un beso en la cabeza con los labios húmedos y volvé a bajar. Sostené la pija con una mano sin friccionar, y si lo hacés que sea suavemente, la paja lenta los motiva. Cuando estés abajo otra vez hacé de cuenta que los huevos son el helado de tu gusto preferido y pasales la lengua. Que sienta la lengua entera sobre los huevos. Que se mojen mucho, que él se estremezca con cada lengüetazo que le des. Metelos en la boca ayudándote con las manos si fuera necesario. Hacé todo lo posible por no perder nunca de vista su mirada. Cuando tengas los huevos en la boca, lamelos y succionalos suavemente, nunca te olvides de que en ese momento sos la dueña de su parte más sensible. Quedate allí un buen rato mientras suavemente lo seguís pajeando de a ratos cortos. Levantá los huevos y pasá la lengua por el perineo porque ese lugar es clave y muy sensible para ellos. A lo largo y de un lado a otro.
Estás muy cerca del culo. Hace años, la mayoría de las mujeres no tenían idea de lo que era un beso negro. Tan desconocido, tan oculto, tan tabú y a la vez tan placentero. Como en todo lo que a sexo se refiere, el beso negro necesita un tiempo de adaptación y aceptación. Muchas personas ya lo han incorporado a sus relaciones sexuales habituales porque les provoca tanto placer darlo como recibirlo y ya forma parte de sus preliminares. Al igual que el sexo anal, ya se convirtió en una práctica cada vez más normal. Es probable que con chuparle el culo a tu hombre o tu mujer pase lo mismo. El ano tiene muchas terminaciones nerviosas dispuestas a recibir placer y la lengua es el órgano más indicado para estimularlo. Así que ya estás ahí. Lamé todo el contorno del culo con la lengua bien mojada, chorreando saliva. De a poco tenés que ir metiendo la punta de la lengua, penetrando suavemente para que no resulte tan invasivo y sólo sea placer para ambos. Hay hombres que gozan mucho de la introducción de un dedo o de la estimulación alrededor con la yema del índice. Si te atrevés a practicarlo, seguramente el resultado será muy satisfactorio.
Amo chuparles el culo y verlos gozar tanto de eso. La pija se les endurece tanto que pareciera que les fuera a explotar. Tené siempre en cuenta que la zona anal es muy sensible y por lo tanto, muy agradecida. Cualquier cosa que hagas con la lengua, lamer hacia abajo o hacia arriba, en círculos, o metiéndola dentro, llevará a tu hombre al séptimo cielo. No tengas dudas de eso. Antes de acercarte al culo es bueno tantear la zona porque hay muchos hombres prejuiciosos hasta que conocen el verdadero placer que causa tener a "tu puta" chupándote el orto. Poco a poco. Sin prisa, masajear los glúteos, acariciarlos, besarlos, morderlos...observá como tu hombre reacciona y dale para adelante con ganas.
Después de un largo rato dedicada al culo de tu macho volvé a subir, siempre recorriendo el camino con la lengua. Volvé a la pija. Miralo fijamente a los ojos y con esa barra de hierro caliente en que convertiste la pija chupándole el orto, pegate golpes en las mejillas y en los labios. Abrí la boca, sacá la lengua y también golpeala con la verga. Escupila mirando la pija y volvé con la vista a él. Escupila otra vez. Acariciala con las dos manos. Suavemente. Nunca te olvides de esto: ES SU ZONA MAS SENSIBLE Y PODRÍAS...
Te banco cuando creés que todos tenemos los mismos derechos. Que es injusto que ganen más dinero haciendo el mismo trabajo y toda la huevada del puto patriarcado con el que te llenan horas de televisión y debates sin sentido. Okay. Igualdad en derechos. Vamos por ahí. Pero reconozcan de una vez que no somos iguales. Reconozcan que ellos y nosotras somos muy distintos.
Mi alma de geisha me hizo desde siempre priorizar el placer de los hombres por encima del mío. Para un hombre bien cogido siempre vas a ser prioridad. Siempre te va a buscar. Siempre te va a admirar. Siempre te va a cuidar. Siempre te va a valorar. Dejemos de lado el amor, la familia, los principios y todo lo que se te está cruzando por la cabeza. En este momento no importa porque yo estoy hablando de sexo. Pura y exclusivamente de sexo.
¿Qué te hace dudar de que lo hombres aman que le adoren la pija?. Es el poder más grande que tienen. Todo les pasa la pija. Los mueve, los incentiva, los mantiene activos. La pija no es un órgano más. La pija no se chupa sin ganas y como si estuvieras haciendo un favor a tu hombre. La pija se adora casi como un objeto de veneración. Tenés que acercarte a ella colocándote entre sus piernas de manera que desde tu lugar puedas verla en todo su esplendor y al fondo veas su cara para poder mirarlo a los ojos. Es fundamental esa conexión. Cuando la tengas en las manos, acariciala, olela, pasátela por la cara, disfrutala. Que tu expresión sea de amor por esa pija que tenés tan cerca. Respirá cerca de ella. Que tu macho sienta el calor de tu aliento en la verga. Tímidamente sacá la lengua y pasala desde los huevos hacia arriba. Cuando llegues a la punta dale un beso en la cabeza con los labios húmedos y volvé a bajar. Sostené la pija con una mano sin friccionar, y si lo hacés que sea suavemente, la paja lenta los motiva. Cuando estés abajo otra vez hacé de cuenta que los huevos son el helado de tu gusto preferido y pasales la lengua. Que sienta la lengua entera sobre los huevos. Que se mojen mucho, que él se estremezca con cada lengüetazo que le des. Metelos en la boca ayudándote con las manos si fuera necesario. Hacé todo lo posible por no perder nunca de vista su mirada. Cuando tengas los huevos en la boca, lamelos y succionalos suavemente, nunca te olvides de que en ese momento sos la dueña de su parte más sensible. Quedate allí un buen rato mientras suavemente lo seguís pajeando de a ratos cortos. Levantá los huevos y pasá la lengua por el perineo porque ese lugar es clave y muy sensible para ellos. A lo largo y de un lado a otro.
Estás muy cerca del culo. Hace años, la mayoría de las mujeres no tenían idea de lo que era un beso negro. Tan desconocido, tan oculto, tan tabú y a la vez tan placentero. Como en todo lo que a sexo se refiere, el beso negro necesita un tiempo de adaptación y aceptación. Muchas personas ya lo han incorporado a sus relaciones sexuales habituales porque les provoca tanto placer darlo como recibirlo y ya forma parte de sus preliminares. Al igual que el sexo anal, ya se convirtió en una práctica cada vez más normal. Es probable que con chuparle el culo a tu hombre o tu mujer pase lo mismo. El ano tiene muchas terminaciones nerviosas dispuestas a recibir placer y la lengua es el órgano más indicado para estimularlo. Así que ya estás ahí. Lamé todo el contorno del culo con la lengua bien mojada, chorreando saliva. De a poco tenés que ir metiendo la punta de la lengua, penetrando suavemente para que no resulte tan invasivo y sólo sea placer para ambos. Hay hombres que gozan mucho de la introducción de un dedo o de la estimulación alrededor con la yema del índice. Si te atrevés a practicarlo, seguramente el resultado será muy satisfactorio.
Amo chuparles el culo y verlos gozar tanto de eso. La pija se les endurece tanto que pareciera que les fuera a explotar. Tené siempre en cuenta que la zona anal es muy sensible y por lo tanto, muy agradecida. Cualquier cosa que hagas con la lengua, lamer hacia abajo o hacia arriba, en círculos, o metiéndola dentro, llevará a tu hombre al séptimo cielo. No tengas dudas de eso. Antes de acercarte al culo es bueno tantear la zona porque hay muchos hombres prejuiciosos hasta que conocen el verdadero placer que causa tener a "tu puta" chupándote el orto. Poco a poco. Sin prisa, masajear los glúteos, acariciarlos, besarlos, morderlos...observá como tu hombre reacciona y dale para adelante con ganas.
Después de un largo rato dedicada al culo de tu macho volvé a subir, siempre recorriendo el camino con la lengua. Volvé a la pija. Miralo fijamente a los ojos y con esa barra de hierro caliente en que convertiste la pija chupándole el orto, pegate golpes en las mejillas y en los labios. Abrí la boca, sacá la lengua y también golpeala con la verga. Escupila mirando la pija y volvé con la vista a él. Escupila otra vez. Acariciala con las dos manos. Suavemente. Nunca te olvides de esto: ES SU ZONA MAS SENSIBLE Y PODRÍAS...
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